Discurso en la Quinta Cumbre Nacional por la Paz, en Cali (Colombia)

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Cali, Viernes 18 de marzo

Quinta Cumbre Nacional por la Paz

Quiero dar las gracias de todo corazón a los organizadores y responsables de esta colosal Cumbre por la Paz. De una forma muy especial al rector, por su pasión y capacidad de acción frente a un estado de cosas intolerable. Comparto su alegría por el hecho de que 400 años más tarde un español no venga a subyugar, sino a aprender y dialogar. Solo desde la exposición de quién somos se puede entender lo que hacemos y por qué lo hacemos.

Soy Diputada europea pero esto es un mero accidente en los más de treinta años vinculada a la lucha democrática contra los fanatismos violentos y a favor del pluralismo politico y la libertad de conciencia. Soy nieta de una campesina pobre y analfabeta. Mi abuela, de niña, quería ir a la escuela. La abuela de mi abuela la consolaba diciendo que lo que se aprende en la escuela es muy importante, pero que lo más importante es ser persona y que eso se aprende en casa. Mi tatarabuela, campesina pobre y analfabeta era una mujer sabia y mi abuela, una mujer de una aguda inteligencia natural sería con el tiempo una gran contadora de historias. Con veinte años aprendió a leer y escribir, pero lo que no sabía era que algunos años más tarde, el destino le llevaría a ser una mujer desplazada por la guerra con sus pequeños hijos, entre los que se encontraba mi madre.

Durante la guerra civil española mi madre no fue a la escuela. Era una refugiada de guerra apartada de su propia madre. Después de la guerra, mi abuelo, al volver de la cárcel, no tenía dinero para pagar a la maestra a la que iban los hijos de las familias que no querían participar de la escuela del régimen franquista.  Pilar, apenas fue a la escuela, pero cuando fundó una familia y la situación económica del país mejoró compró muchos libros. Yo no sé si los libros nos eligen… Leí a Sartre y a Camus cuando era casi una niña y me conmovió Albert Camus:

“Ante el mal, ante la muerte, el hombre pide justicia desde lo más profundo de si mismo”

Es esto lo que nos reúne aquí a la mayoría de nosotros, ¿verdad?

Vuelvo a la historia de mi madre. Lo que ella no sabía es que morirían dos de los cuatro hijos que parió. Uno de ellos, Joxeba, se lo mataron unos fanáticos que se creían libertadores y que, en realidad, querían controlar nuestra comunidad de forma totalitaria. Antes de matarlo, le quemaron tres veces el vehículo, lanzaron bombas incendiarias contra su domicilio, le amenazaron y lo pegaron. Un tormento de nueve años. Para cuando lo mataron yo llevaba tres años viviendo con escolta policial por pensar distinto que los perseguidores y atreverme a decirlo y escribirlo.

Nunca he sentido odio. Sólo instinto de libertad, de verdad y de ley.

Reconstruir la noción del bien y el mal es muy difícil cuando la rutina del crimen y su justificación los han ido borrando y muchos tienen una noción parcial del bien y del mal. Como Albert Camus, yo siento y digo que todo no vale para conseguir objetivos. Entiendo la política más como proceso que como un resultado. No vale cualquier medio, porque contamina y corrompe el fin.

Héctor Abad Gómez, asesinado en Medellín, en 1987, padre del escritor Héctor Abad Faciolince, hablaba de que todo no valía y trabajaba desde la democracia, siendo él mismo, demócrata a carta cabal. No fue en vano.

Pero es complicado seguir ese instinto de respeto de los derechos humanos del que no nos gusta porque distinguir entre la verdad y la mentira es muy difícil en situaciones conflictivas. Distinguir el autoengaño también lo es. Vassili  Grossman  escribió que “ni siquiera Herodes derramó sangre en nombre del mal.”

El mal tiene capacidad de enmascaramiento, de aparentar el bien y de buscar justificaciones.

Si todo no vale, es posible detectar cuándo se quiere justificar una estrategia de poder que tal vez no es tan limpia, que tal vez no es tan pluralista como quiere parecer y que se siente superior moralmente y por ello considera que hacer trampas está justificado.

El grupo cívico al que pertenecí surgió entre profesores de universidad, viejos antifranquistas, artistas, escritores, filósofos y ciudadanos que nos oponíamos a la violencia, superando el miedo ambiental. Se llamaba Basta Ya.

Ayudamos a consolidar una conciencia explícita frente al miedo de forma democrática. Defendimos nuestro derecho  a la libertad política. Algunos de nosotros fueron asesinados pero no fue inútil. Hay muchos factores, pero aportamos nuestro esfuerzo y hoy en nuestra comunidad no se mata y los responsables políticos y criminales se enfrentan a la petición de que condenen la historia del terror, sin buscar excusas. Es una dialéctica ardua, pero seguimos en ello.

Estamos en Cali.

Estos días va impregnando esta sala la consciencia de que superar procesos tan traumáticos trae una necesidad casi terapéutica de explicar lo sucedido, y de hacerlo de forma fiel a los hechos, y de forma didáctica para que no vuelvan a repetirse como ha indicado más de una vez el historiador vasco Luis Castells. Este historiador habla de que la forma de abordar los tiempos traumáticos debe ser desde una perspectiva democráticamente comprometida y epistológicamente solvente. Luis Castells indica que el relato histórico tiene que hacer frente a mantas de calado popular como la necesidad de reconciliación, consenso, superación de la violencia o visión compartida. Él indica que hay que escapar de la verdad confortable, como habría dicho Primo Levi.

El análisis debe ser riguroso, exigiendo la responsabilidad y sin enmascarar la culpa. Una de las cosas de las que alerta este historiador es de diluir la responsabilidad, siempre y sólo enfrentada en el plano grupal.  Considera tramposa la tendencia a la verdad acomodaticia, a la neutralidad blanda del todos somos culpables, nadie lo es. Considera tramposa la simetría de violencias. Luis Castells señala el deber no de recordar sio de conocer para liberarse del pasado. Y la necesidad de contar con la memoria de las víctimas tiene que ver con la restitución pero también con la calidad del relato histórico.

El sociólogo y psicólogo social Martín Alonso nos aporta notas sobre la justicia restaurativa que pueden resultar interesantes en el contexto de este evento. El Doctor Alonso indica que si no se afronta cabalmente la justicia restaurativa, los procesos sociales pueden ir en la dirección  opuesta a lo deseable. Si se desea una convivencia recuperada y se dicen cosas inciertas, o se puede llegar a efectos indeseables como que existan reacciones con discursos de impunidad o de venganza.

La triada canónica sobre las víctimas de graves violaciones de derechos humanos es VERDAD, JUSTICIA Y REPARACION.

VERDAD. Esclarecimiento como condición necesaria para la transformación profunda que implica la justicia restaurativa. Lo opuesto es el negacionismo y las formas más sutiles de disolución de la responsabilidad mediante justificaciones difusas. Se reconoce esto cuando hay subterfugios hacia lo intolerable.

La aplicación de este tipo de justicia es muy sensible al conte3xto. Debe evitarse la banalizlación de la violencia y de la microviolencia, que comienza con el lenguaje. Miren, las intoxicaciones éticas son  a menudo resultado de una retórica indecente y la rehabilitación ética de la sociedad pasa por una depuración cabal de la distorsión del lenguaje que tapa o justifica en parte a algún o algunos de los criminales o grupos de criminales.

La justicia restaurativa implica un cambio desde el lastre del pasado para regenerar el tejido social y como incentivo para una verdadera conversión de los victimarios. El arrepentimiento es improbable mientras una bolsa de apoyo social siga considerando como un activo el balance del pasado de violencia.

Hay que tener en cuenta, como  se vio en Serbia, que hay sociedades que confirman con sus votos a los corruptos, a los asesinos o colaboracionistas y que se implican en compromisos podridos. Todos estos patrones de conducta son incompatibles con la verdad, justicia y reparación y están sustentados en la crueldad y en la humillación, incluso si se endulza con palabras que son lo contrario de lo que se enuncia.

Porque tomar una noble palabra y vaciarla de sentido para que resulte persuasiva, aunque lo que se vaya a poner en marcha sea lo contrario, es microviolencia moral clara. Los rasgos de la justificación se detectan cuando la racionalización, justificación o exculpación del mal causado van a justificar en el futuro políticas de impunidad y de poder para los vulneradores.

Recordar a los doctores Castells o Alonso, a Vassili Grossman o a Albert Camus puede resultar útil a la hora de analizar nuestros propios compromisos y comportamientos. Puede suponer una garantía de resistencia frente a la persuasión del poder de quienes vulneraron los derechos humanos y quieren que aceptemos, de alguna manera, la lógica política sustentada sobre la crueldad y la vida de los inocentes.

Todo no vale.

Mil gracias por su atención

Maite Pagazaurtundúa

Siempre, palabras.

Siempre palabras
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Pasa el tiempo, un poco de tiempo, no más, y las palabras impostadas se nos caen de las páginas o de dónde se sustente la memoria y se muestran como la molesta hojarasca. La rastrillarías con urgencia en el patio de una casa de campo, porque es un puro estorbo. Sacudes la cabeza y hay palabras que salen volando hacia la nada. Hay escritores que escriben y que impostan. Hay actores que actúan y que impostan. Hay políticos que hablan e impostan. Utilizan las palabras según las modas, porque eso les beneficia inmediatamente. Y la palabra, que es una herramienta para describir la realidad, también lo es para ejercer el oportunismo, que tal vez no es sino una forma sofisticada de la mentira.

Me siguen sorprendiendo algunas entradas en los blogs que pretenden pasar por extraordinarias y son nada. Muchas suelen ir acompañadas de fotos del que se ensalza con las declaraciones pequeñas que quieren parecer grandes. Ahí están engolfadas por la pomposidad y la pedantería de medio pelo, buscando deslumbrar a gente de buena fe, pero en el fondo, nada van a aportarles, porque hay un enorme hueco sin alma justo en su raíz. Y cuando las apartamos, como apartamos los helechos en una caminata de verano por un bosque umbrío del norte de Navarra, no hay ni setas, ni tesoros.

Amo las palabras y espero con impaciencia la llegada del verano para limpiar las malas hierbas que he ido produciendo yo misma, inadvertidamente, sin haberlo deseado o movida por el cansancio, el ego, la prisa o las urgencias de los días. Amo las palabras y espero especialmente los días de asueto para reencontrarme con historias que contienen hermosura. Algunas de las mejores historias las he escuchado alrededor de una mesa o caminando junto al río Ebro. He escuchando historias llenas de amor siendo peregrina, porque soy mejor escuchante, que caminante, me temo. Y siempre, siempre, he encontrado hermosura en algunos libros.

Este verano quien busque una historia escrita con esmero, puede leer el Jilgueros en la cabeza de Carmen Guaita. Esta mujer adorable utiliza una cita de Isak Dinesen que reza “Todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas”. Y es así. Y si les ponemos una gota de humor, mejor, para qué nos vamos a engañar. Y si les ponemos la mejor música, como ella nos aconsejará, la experiencia se convertirá en un tiempo inolvidable. Conocer a Eulalia, la protagonista de esos Jilgueros este verano es la oportunidad de encontrar el esfuerzo de autenticidad a raudales, y no digo más, porque Carmen escribe como es y mejor será la experiencia del descubrimiento.

Lamentablemente no se podrá leer este verano un libro muy distinto, pero también lleno de verdad, de talento, de superación personal y de humor. En el mes de septiembre entrante, el cada vez más grande escritor Jorge Martínez Reverte publicará un libro que narra su relación con un ictus realmente agresivo. El título de la obra, Inútilmente guapo. Jorge, ahora mismo es de los más guapos de España. Por dentro y por fuera, y no hay exageración en lo que escribo. Cada pieza de ese libro les hará reír, les emocionará, les hará más grandes o más pequeños y concentrados, como si bebieran las pócimas de Alicia en el País de las Maravillas y, aviso, sus efectos perdurarán. Ni un poco de hojarasca. Lo juro. Un tesoro.

Los tobillos

Tobillos
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Publicado originalmente en YoDona.

En algunas culturas los hombres y mujeres consideran que si les sacan fotos les roban el alma o la pierden.

Si eso fuera verdad, y no una creencia, a la mayoría no nos quedaría ni un jirón, ni un gramo de alma. Y que el alma no se gasta en las fotos lo podemos acreditar las madres de adolescentes, porque hay que ver la capacidad de sacarse miles de fotos que tienen…y no percibimos que tengan menos alma que nosotras a su edad. Lo que habríamos disfrutado nosotras… De hecho, lo que con los medios actuales no habríamos dejado de fotografiar milimétricamente cada rasgo físico que nos atormentaba entonces.

Pero en algunas culturas las mujeres no tienen cuerpo, ni cara, porque no pueden mostrarlo. Y no sé qué efecto puede causar en el alma de la prisionera, ni en la de los torturadores, porque extreman el cerrojo sobre ellas para que no supongamos una influencia perturbadora.

Una mujer que conozco bien, con una altísima responsabilidad politica, acaba de regresar de la capital de Irán donde tomó parte en una delegación parlamentaria europea. No pasó desapercibida, porque es guapa -muy guapa-, alta -muy alta- y rubia -muy rubia- así que jugaron a criticarla en los medios de comunicación y es que no les parecía suficiente recato el de vestir pantalones negros, una prenda negra anodina con cremallera hasta las rodillas y un tocado cubriendo gran parte de la melena, pues… se le vieron los tobillos y se organizó una absurda tormenta diplomática. La cremallera tampoco debió gustar mucho, entiendo yo, porque la cremallera se puede bajar, no sé, quiero intentar entenderlo.

Irán es uno de la países en que se ha legalizado la obsesión contra el cuerpo de la mujer, junto a la férrea represión de la la libertad en las costumbres personales. Pues bien, es un país donde la estimación de personas drogadictas asciende a más de dos millones sobre una población de 80 millones de habitantes. Y bien pensado, tampoco es de extrañar la espiral de huida artificial para olvidar que les roban el alma en cada espacio público o para olvidar las ejecuciones públicas – asesinatos desde el poder político en realidad – de homosexuales, de forma especialmente aterradora.

Maritje, la rubia, alta y guapa holandesa nos contó a la vuelta que, cuando en las reuniones indicaba algo que no gustaba a los masculinos y misóginos poderes iraníes sonreían incómodos señalando que “es que estaba mostrando su lado femenino”.

“Paternalismo”, denominó ella a la desacreditación de su trabajo como representante pública, y se quedó corta, pero es una mujer tirando a políticamente correcta y extraordinariamente tolerante. Si “el lado femenino” es equivalente oficialmente a no tener inteligencia, ni capacidad de pensamiento articulado, la represión adquiere una dimensión totalitaria extraordinaria, pero menos visible.

Los totalitarios, digamos, pululan, ellos sí, a sus anchas por nuestros entornos. No hará dos años que pude asistir en un aeropuerto europeo a la operación de sacar a un grupo de mujeres muy cubiertas del aeropuerto para hacerlas montar en un gran monovolumen. La obsesión paranoica de la operación era para que ni un centímetro de piel o ropa quedara al descubierto. Dos hombres pastoreaban al grupo de mujeres evitando tocarlas, mirarlas y había violencia moral y chulería ante los que nos fijábamos mientras esperábamos nuestro transporte. De haber visto un tobillo, seguro que no estoy contándolo.

Primavera

CETI
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La primavera es deliciosa en la ciudad que deslumbra con su luz. Lo es para quien se aloja en un cómodo hotel, pero esta primavera, como el verano, otoño e invierno resultan inmisericordes bajo las tiendas y prefabricados de un centro de acogida temporal para inmigrantes y refugiados en la hermosa y singular Melilla.

Cuatrocientos bebés y niños se alojan con sus madres, pero el hacinamiento obliga a separar a los hombres de su familia, cuando la familia no ha perdido a sus hombres, y ellas, mayoritariamente mujeres sirias, gestionan la mísera cotidianeidad colgando la ropa y las sábanas en cualquier lugar que la creatividad humana permita. Recuerdo las palabras de la gran periodista freelance Mayte Carrasco cuando explica -a quien quiera escuchar- que los jóvenes sirios conocen las mismas series de televisión que nos fascinan y que muchos de ellos deseaban y desean los mismos estándares de libertad que nosotros y que el dictador encarcelaba y mataba disidentes antes de la primavera árabe en la que se lanzaron esperanzados a la calle…. Antes también de la ofensiva de los fanáticos de Daesh. Viéndolos desvalidos en un centro de acogida cuesta imaginarlo. La miseria parece empequeñecer la vida anterior de abogados y profesionales que lo han perdido todo.

Los sirios van llegando, cada día llegan más, en una letanía de sueños rotos, y ellas, esas mujeres sirias, avanzan, sin embargo, sin rendirse, un metro más para alcanzar Europa y lo primero que aprenden es que Europa no será el paraíso.

Las abogadas que los asisten para lograr la carta de asilo no podrían tramitar físicamente la documentación a todos los que llegan, pero saben bien que llegan rotos, y que necesitan ya la certeza de poder lavarse, comer y dormir aunque sea en una tienda del ejército español. Al menos, protegida su integridad.

La imaginación se resiste a entender que muchos llegan de Kobane y que ese infierno existe fuera de las pantallas de nuestros televisores. Los niños y niñas lo han pintado para exorcizarlo, porque plantar cara a los terrores nos permite salvarnos y sus monitores les han ayudado a cubrir con sus dibujos un gigantesco barco de papel y masa, varado inocentemente.

Las familias son mayoritariamente sirias y los dramas toman la forma de mil relatos distintos que les llevaron a escapar de la tierra que les vio nacer. Durante la estancia en el centro no se me ocurre pensar que yo misma crecí escuchando las historias de la niña refugiada que fue mi madre. Cien veces las escuché durante las horas en que ayudaba a limpiar las lentejas o pelar las judías verdes… Embarazada y con tres chiquillos mi abuela los salvó de bombardeos y estuvieron a punto de hundirse en un barco que intentaba escapar del infierno. Los infiernos se repiten, claro, y ellas, las mujeres admirables, convierten en milagro de supervivencia el amor.

En el lugar tan necesitado de inversiones, con carencias evidentes, hay un espacio mágico para los cuatrocientos menores alojados: la escuela del centro parece recién estrenada y hay hombres y mujeres jóvenes de organizaciones solidarias que recuperan la risa de los niños y niñas. Y allí, entre la escuela y el amor de esas mujeres corajudas crece la semilla de la esperanza y del futuro de esas filas de criaturas que van y vienen ordenadas y divertidas. Suben y bajan. Aprenden y pintan. Se abren paso incluso en un equilibrio tan frágil y precario.

Artículo publicado originalmente en YoDona.

En blanco

Muro 3
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Los herederos políticos de ETA practican una extraña forma de trabajo que les define.

En Hernani, por ejemplo quieren poner videocámaras para vigilar si los vecinos realizan correctamente la labor de reciclaje de la basura. Es una obsesión. Hay policías de la basura en otra de las localidades que gobiernan. Revisan las bolsas para saber si los vecinos han mezclado desechos inapropiadamente.

Pero… .¿Qué hay la basura moral que han generado en tantos años de persecución de los no nacionalistas? ¿Que hay de limpiar los restos del acoso, del daño de los asesinatos, de la extorsión, del apoyo a los asesinos, de la contaminación de los cerebros de niños y mayores?

De eso, nada.

Muro 1No condenan, porque están orgullosos. Y esta es la cuestión y la pelea que los demócratas deben realizar. Sigue habiendo pintadas en favor de Eta en Andoain, y el Ayuntamiento destina miles de euros cada año para apoyar a las familias de los asesinos o cómplices de tanto espanto sin plantearles cuestión ética alguna. Al contrario, piden impunidad.

La familia y amigos de Joxeba Pagaza colocamos un humilde buzón blanco abrazado a un árbol el día que se cumplían doce años del asesinato de Joxeba. Lo colocamos como instrumento para la revisión del pasado y para que, anónimamente pudieran liberarse de la responsabilidad de tanta basura personal. Y es que en doce años, ninguno de los cientos de vecinos que apoyaron los asesinatos, que los pidieron en manifestación pública nos hizo llegar la más mínima autocrítica.

El ayuntamiento nos deniega el permiso para el humilde buzón que recibe un lento goteo de cartas de vecinos que miraron hacia otro lado y lo lamentan ahora. También llegan cartas al buzón virtual elbuzondejoseba.org que permite ejercer la memoria del pasado y que haya chavales jóvenes que conozcan el espanto cotidiano de aquella persecución realizada por los fanáticos nacionalistas vascos y los efectos del miedo que persisten.

Covite organizó el domingo 19 un acto de rebeldía en Andoain y yo solo puedo mostrar agradecimiento e indicar que no seremos dóciles.

Maryam frente a Goliat

Maryam
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Artículo publicado originalmente en Yo Dona.

Dos hombres vinieron a mi despacho. Uno de ellos, extremadamente delgado, había sufrido encarcelamiento y torturas en su país, pero yo no lo sabía todavía. Había salido vencedor de sí mismo y de los torturadores en todo caso, porque miraba con compasión infinita, pero de cara, sin miedo. Sin miedo, ni disimulo porque no escondía nada. El contraste entre el montón de huesos y la mirada resultaba chocante.

Al poco abrieron un maletín y con el esmero con que habrían mostrado a un niño recién nacido extrajeron un libro que pesaría varios kilos. Era un libro memorial de las víctimas provocadas por el régimen iraní desde hace varias décadas. Durante un buen rato recorrimos la historia al revés de Irán, porque estudiantes, mujeres profesionales, periodistas, atletas de élite, intelectuales, homosexuales habían sido eliminados y represaliados brutalmente por un régimen que censura la risa, el baile y las libertades más inocentes.

Habían recopilado la foto de cada una de aquellas personas y por eso el libro resultaba descomunal.

El otro hombre era joven. Fueron ellos, un hombre que había escapado de Irán y un joven activista de derechos humanos los que me descubrieron a Maryam en una mañana seguramente gris y plomiza de la ciudad que me ampara tantas veces.

El régimen iraní de los clérigos pretende convertirse en una potencia nuclear y se habla en la sección internacional de ello, de si se negocia, de los juegos de los espías, de la situación geoestratégica que hace que occidente acepte o no la vulneración de derechos humanos en según dónde.

El actual presidente es Rohani. Fue seleccionado por Jameneí, el actual líder de la revolución islámica. Antes de los comicios que se celebraron en 2013 cualquier candidato mínimamente reformista fue eliminado de la carrera electoral.

Rohani, es, claro, un hombre de la máxima confianza de Jamemeí. Y es una mujer Maryam Rajavi, la líder de la oposición iraní en el exilio que, con su luz y su fuerza carismática busca contar en el mundo entero la realidad oculta del régimen y los riesgos de los cantos de sirena que el régimen iraní nos lanza cada tanto.

Maryam Rajavi3Maryam es la presidenta electa del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI), capaz de concentrar a cien mil iraníes exiliados y nunca se rinde. Su trabajo no es fácil, llegaron a incluirles en la lista de organizaciones terroristas a causa de un pacto infame con el régimen. Les costó diez años que se reconociera su esfuerzo y su verdad. Ella cuenta a quien le quiera escuchar que Rohani fue durante dieciséis años Secretario del Consejo Nacional de Seguridad del régimen, fundador, entre otros de la sociedad de clérigos combativos. Desde su exilio en París esta mujer de poderosa presencia y mirada -ella también intensa y turbadora- es capaz de mostrar la información que muestra los ataques con ácido a mujeres simplemente por ser atractivas o las más brutales violaciones de derechos humanos a los adolescentes por enamorarse, o por su opción sexual.

Lo más provocador de Maryam es que no duda en pedir a la Union Europea que no acepte compromisos con Irán sobre derechos humanos, porque considera que es una mala opción para los iraníes, pero incluso para las potencias occidentales. Así es ella. Se enfrenta a Goliat y tiene la confianza y la esperanza de que encontrará su oportunidad de vencerle en favor de los derechos humanos de hombres y mujeres, en Irán que es como decir en el mundo entero.

En blanco

maite y rosa sentadas
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Conozco a Rosa Díez desde hace más de veinte años. Para los que analizan la política española en términos convencionales, Rosa se ha equivocado muchas veces. Pero yo creo que Rosa ha ido aprendiendo y afinando su objetivo regeneracionista para una España que no prosperará con operaciones de maquillaje político.

El norte de esta mujer extraordinaria apunta a la regeneración de la política española en lo profundo y no negocia puestos a cambio de verdad o libertad.

No es perfecta. ¿Quién lo es?, pero es extraordinaria. Tal vez habría podido montar el tigre de unir a Ciudadanos y UPyD hace un par de años, pero vistos los tiempos y la agresión de algunos de los que aparentaban acompañar a Rosa hasta el lunes por la tarde, tengo más dudas de que hubiera sido posible esa operación… Al menos, para regenerar en lo profundo la política española.

Los maquilladores internacionales

Los conseguidores
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Artículo publicado originalmente en La Razón el 24 de marzo de 2015.

Lo que más sorprendió a Eguiguren de Brian Currin era que creía que estaba en Sudáfrica. “Que, simplificando, nosotros éramos los blancos que teníamos oprimidos a los nacionalistas”. (Crónica 1698 de Vascopress)

A mí me sorprende su sorpresa. Ocultar internacionalmente la verdad resulta esencial para ETA, porque necesitan maquillar el fondo de su camino hacia el poder político. En Sudáfrica decían que los nacionalistas vascos sufrían el apartheid. En Irlanda del Norte, que el conflicto “histórico” causado por el sometimiento del “pueblo vasco” generó violencias de las dos partes. Con estupor lo han venido testificando Teo Uriarte y Javier Elorrieta de la Fundación para la Libertad. Ante ciertos parlamentarios europeos siempre se puede apelar al franquismo y lo que le colgó. En cada lugar, en cada contexto, el entorno de ETA utiliza palabras que les victimicen y hagan comprensibles los servicios de pacificadores internacionales.

La policía española persiguió la estructura internacional de ETA hace algunos años porque formaba parte del entramado de ETA, pero para el Estado español, salvo en el periodo del Presidente Aznar, no resultó estratégico hacer frente internacionalmente a las mentiras de ETA. Entre otras cosas, porque distintos gobiernos buscaron la negociación con la banda terrorista. Lo hicieron subestimando que la impunidad es un poderoso disolvente del estado de derecho, pero sobre todo desmorona el aliento que se necesita para que los ciudadanos lleguen a arriesgar su vida frente a las amenazas totalitarias violentas, las de cada futuro, bajo la faz que presenten, quiero decir. La defensa o práctica de la impunidad alimenta la cobardía colectiva y la decadencia democrática pero –eso sí- no se observa de inmediato, porque es una herencia tóxica que legamos a las siguientes generaciones.

ETA fue debilitada operativamente por la creciente eficacia policial y la cooperación policial internacional. Fue debilitada simbólicamente -especialmente en la década de los noventa- por discursos democráticos que profesores universitarios, políticos y ciudadanos defendieron jugándose su situación social o la vida. Fue debilitada políticamente con la ilegalización de sus marcas electorales desde el año 2003. Los estrategas del entorno de ETA optaron en febrero de 2010 por presentar un documento que renunciaba a la violencia en el futuro, sin renegar de los logros de varias décadas de asesinatos, extorsión, persecución y expulsión de parte de la población vasca y navarra. Los eficaces estrategas lo hicieron para seguir aprovechándose del control social y moral sobre buena parte de la sociedad vasca, así como para sacar ventaja electoral de la debilidad que habían causado en los partidos políticos constitucionalistas en el País Vasco y también, de forma creciente, en Navarra.

Eran conocedores de que el gobierno de Zapatero los legalizaría y toleraría “performances” con “pacificadores internacionales” que trabajan siguiendo un guión que nunca cruza las líneas rojas de ETA.

No le falta razón a Michael Ignatieff cuando señala que la sola presencia de los pacificadores “ratifica de hecho las conquistas de los agresores e impide que las víctimas recuperen el terreno perdido”. Esto es reseñable a nivel moral, pero en el caso español, aceptar la deslegitimación de nuestro estado de derecho y del imperio de la ley nos afecta a todos en lo más profundo del sistema legal y en los valores democráticos. No es pues, un capricho de víctimas insatisfechas a las que incomoda un escenario de “paz”.

El papel de Currin se acrecentó en el año 2010. Promovió la Declaración de Bruselas, “manifiesto suscrito por personalidades y fundaciones internacionales pidiendo a ETA el abandono del terrorismo y al Gobierno un diálogo con la banda”.

El 17 de octubre de 2011 el gobierno español toleró la llamada Conferencia de Aiete con figuras internacionales pagadas que invitaban al estado español a negociar “las consecuencias del “conflicto”: esto es, el acercamiento y excarcelación de los presos o la legalización del entorno. Bildu fue legalizada pocos meses antes de la declaración de ETA en el año 2011 y Sortu fue legalizada poco después, ya en 2012.

Desde entonces el número de presos etarras ha descendido en varios cientos –no sólo por el agotamiento esperable de las condenas-, mientras hay más de trescientos asesinatos de la banda cuyos autores materiales no han sido juzgados. Pero desde el punto de vista político, se ha acentuado la debilidad electoral de todo el constitucionalismo en el País Vasco y Navarra.

Brian Currin vale para un roto y un descosido. Es “una locura que España y Francia pretendan un desarme unilateral”. Aboga “por encontrar una fórmula para que ambos lados del conflicto aparezcan como víctimas” y “el acercamiento de presos es una modesta contribución al espíritu de la paz”. Hoy Brian Currin está invitado en Bruselas por unos eurodiputados de la izquierda española. El entorno de ETA sabe que una mentira bien maquillada internacionalmente puede favorecerles y busca oportunidades. No me sorprendo.

Manos blancas

Con nombre de mujer

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Publicado originalmente en Yo Dona el sábado 21 de marzo.

Mitzy. Pregunté a la mujer menuda de grandes ojos oscuros que se mostraban hermosos. Su mirada iluminaba el rostro con un fondo de dulzura tan profundo como de firmeza y determinación. Pregunté a la mujer que había acudido a la reunión con una de sus hijas casi adolescente, si podía divulgar todo lo que nos había relatado con el aplomo y la pasión templada de las mujeres más valientes.

Ella contestó, sin atisbo de duda, que rogaba que divulgásemos cada punto de su relato. Su nombre es Mitzy. Se apellida Capriles. Es prima de Antonio Capriles, uno de los líderes de la oposición venezolana. Su esposo Antonio Ledezma, Alcalde de Caracas, fue capturado por los servicios secretos venezolanos del SEBIN en el despacho de la alcaldía, tras destrozar la puerta.

Antonio Ledezma había conseguido ser elegido y reelegido Alcalde de Caracas y convertirse, por tanto, en la segunda autoridad civil de Venezuela. Como no pudieron impedir su arrolladora victoria electoral crearon una entidad política paralela, controlada por el gobierno, para quitarle poder y presupuesto. Siguió adelante. Llegó a hacer una huelga de hambre contra parte de aquel desafuero en 2009.

Conversando con Vanessa Ledezma

Conversando con Vanessa Ledezma

Antonio Ledezma sabía que lo detendrían. Hacía tres semanas que seguían sus pasos de forma ostensible. Su esposa cuenta que decidió no escapar del país, no huir de la suerte de los venezolanos en las horas terribles de la degradación de la democracia en Venezuela. Degradación que discurre en paralelo al desmoronamiento de sus condiciones económicas. No duda ni un momento en que hizo y hace lo correcto. Y es así. Mitzy señaló públicamente en las primeras horas, en las que no sabían que había sido de su esposo, que responsabilizaban al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de la vida de Antonio Ledezma. Más de cien hombres rodearon el cuadrado edificio consistorial, todos y cada uno de los flancos y quitaron las llaves de los coches y motos aparcados en las cercanías.

Hay persecución política en Venezuela, denunciada incluso por el Parlamento Europeo. Hay abusos sobre los estudiantes que protestan desde hace más de un año. Los padres y madres sienten terror cuando sus hijos salen a las calles a protestar. Hay asesinatos. Es legal ahora en Venezuela utilizar armas de fuego contra manifestantes pacíficos. El día 24 de febrero, un policía asesinó disparando a bocajarro a un niño de catorce años que había asistido a una protesta. Por otra parte, la caza del “traidor” y la denuncia de la supuesta conspiración de golpe de Estado es una deriva psicopática en la Venezuela que desgobierna Maduro.

Antonio Ledezma vio entrar en tromba a los miembros del SEBIN, muchos de ellos encapuchados y les pidió una orden judicial. No la traían. Lo llevaron a la cárcel militar de Ramo Verde. Después improvisarían la orden de detención y la farsa judicial que se ha puesto en marcha.

Es una operación de mentira sin límites y sin escrúpulos y a la hora de escribir estas líneas Maduro vuelve a saltar a primera línea pidiendo poderes ilimitados al Parlamento Venezolano frente a la amenaza, dice, de Estados Unidos.

Mitzy ha viajado a Europa para pedir visibilidad ante la violación de los derechos más básicos en su país. No contarlo debilitaría a los hombres y mujeres valientes que son capaces de resistir el avance del despotismo, porque la valentía también se alimenta de la esperanza de apoyo a su deseo de libertad. En su nombre.

Querida Sara.

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Sara. Querida Sara.

Desde donde estés me reñirás si no hago lo que debo. No me arriesgaré a un poltergeist. Te quiero.

In memoriam


En recuerdo de Sara Torres

Ricardo Aldarondo
Publicado en el Diario Vasco el 20 de marzo de 2015

Hace 28 años, en su libro “San Sebastián” en el que recorría su vinculación personal con distintos lugares de la ciudad, Fernando Savater terminaba las dos páginas dedicadas a la calle San Francisco con una sutil, casi privada rememoración de su flechazo con Sata Torres. “Allí, vida mía, está Hollywood, allí ‘Vértigo’, allí sucedió el gran terremoto […] Cercanía absoluta, apasionada, recompensa inmerecida y fulgor del minuto para siempre. ‘Questa sera, questa Sara’”. El libro tenía como dedicatoria “para Sara, con amor eterno”, y ya desde entonces casi todos los libros del filósofo y escritor estaban dedicados a ella.

Sara Torres murió el miércoles en San Sebastián, y a quienes disfrutamos de su pasión por el cine y de su amistad y generosidad se nos agolpan los recuerdos de un tiempo, con el comienzo de la década de los noventa, en que Sara tuvo un considerable papel en el nacimiento y loco crecimiento de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, y en los primeros tiempos muy intensos de la revista Nosferatu.

Era profesora de Estética en la Facultad de Filosofía, entonces aún en Zorroaga, pero su pasión por el cine fantástico –y de todos los géneros-, su carácter iconoclasta que no hacía distingos entre artes elevados y populares y su voluntad de mezclar disciplinas y apasionamientos culturales en un cóctel tan impetuoso como su propia personalidad le empujaban a utilizar sobre todo el cine como materia de enseñanza.

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Siempre le preocupó la opinión y las inquietudes de los más jóvenes, y seguro que fue punto de inspiración para “Ética para Amador”, y tantos otros libros, como paro permanente que ha sido para Fernando Savater en estas tres décadas.